Para los olvidados, la antítesis de los Goya, donde uno puede dar un discurso de verdad, donde se pueden usar tacos, donde no importa beber mientras se reparten los premios. Así es una año más la gala de los Premios Yago, que le debe su nombre a los clásicos Premios Goya, pero que en este caso se otorgan a los “olvidados” de la Academia de Cine este 2018.

Con un número musical que haría avergonzarse a los de la gala de los premios del cine español, daba comienzo en la Sala 0 del Palacio de la Prensa esta divertida ceremonia que ya alcanza su 4ª Edición. 

Lo que empezó como una idea de Santi Alverú, uno de los habituales de 16 Novenos, ha terminado siendo todo un acto de diversión en el mundo del cine que, como bien decía este año: “lo que empezó en un bajo de malasaña ya es mainstream”.  

Él es uno de los afectados, uno de los olvidados. Relataba muy bien cómo estuvo a punto de creer que se llevaría este año un Goya, esos premios con los que tanto discrepó. Pero cuando a Eneko Sagardoy le dieron el premio a mejor actor revelación de este año, entendió una vez más el sentido de estos premios que ha creado con tanto cariño.

La última vez que pasaba por el programa, para presentarnos a Bosco, su personaje en Selfie, no podíamos desaprovechar la oportunidad de preguntarle: Si no hay Goya este año ¿caerá un Yago? Pero él mismo explicaba que contaba con uno de los mejores jurados que serían justos con respecto a las candidaturas. Se refiere al grupo de prestigiosos periodistas que cada año deciden a los premiados de cada delirante categoría. Ellos pertenecen, por ejemplo, a medios como La Razón (Carmen Lobo), El País (Gregorio Belinchón), Sensacine (Alejandro Calvo), Cadena SER (Pepa Blanes), TVE (Jose Fernández) Días de Cine (Elena Sánchez), Semana (Juan Ramón López), Tentaciones (Beatriz Martínez), Flooxer (Mafalda González), Europa Press (Israel Arias) y EFE (Alicia García Arribas).

Y como en todo gran galardón, también se entrega un Yago de Honor, que este año ha sido para un Javier Gurruchaga espectacular en su discurso de entrega alegando lo dura que es la profesión de artista y lo mucho que se necesita el apoyo cuando la gallina de los huevos de oro deja de producir.

Pasaron por el escenario artistas como Marian Álvarez, que recogía el Yago al “no nominado” que agradecía a su director, Fernando Franco, y a su relación más larga, la de su representante.

El premio al equipo de Verano 1993 por su labor de dirección con las niñas, que además de una fantástico discurso ofrecieron un audio de Laia Artigas con un “prototipo” de lo que diría si le dieran un premio, denunciando así que la niña no se haya llevado ningún galardón este año: “Si Goya estuviera vivo también preferiría los Premios Yago”, comentaron en su discurso además de recalcar que es muy importante no poner a competir al cine.

La película Verónica se lleva el premio “impepinable al nominado no ganador por ser una película imprescindible que ha transcendido el género, Paco Plaza le entregaba el premio Sandra Escacena y hasta jugaban a una Ouija improvisada con emoticonos de Whatsapp.

Los Yago también reconocen a los largometraje sin un amplio desarrollo comercial, así, Perfectos desconocidos, éxito en taquilla, se lo entrega a Julia Ist, de Elena Martín.

Pero ¿cómo iba a quedarse Santi sin premio? El jurado decidió conceder una mención especial a la película Selfie, y otorgarle el premio “mojón” por no haber conseguido ninguno de los galardones de 2018.

La gala se resumía en múltiples críticas a la desigualdad, a la Academia de Cine y prometía seguir organizando esta curiosa reunión para esos “olvidados” que seguirán haciendo cine.



Para escuchar el programa en directo, puedes hacerlo todos los Lunes de 18 a 19h a través de Tunein o si estás en Madrid sintonizando la frecuencia 107.5 FM.