Si todavía no has visto Blade Runner 1982 aquí te dejamos una guía rápida para entender Blade Runner 2049.

Este fin de semana decidí volver a ver una de las siete versiones que existen de Blade runner acompañada de mi familia al completo. El primero que cayó fue mi padre, a los dos minutos de comenzar la película, la segunda, mi hermana, porque le llamaban por teléfono. La única que aguantó conmigo hasta el final fue mi madre y no paraba de criticar lo lenta que era la trama.

No le quito razón, pues he de reconocer que es una película lenta, y en mi más humilde opinión, sobrevalorada en cuanto a guión. No obstante, los universos distópicos son algo que nos fascina y si algo caracteriza a esta película es la distopía total. También tenemos que tener en cuenta que se rodó en 1982, época en la que el lenguaje audiovisual no estaba tan acelerado como en la actualidad. Es una película para asimilar plano a plano y disfrutar de una ambientación, una simbología y unas interpretaciones magníficas.

Por estos motivos y muchos otros, si no has aguantado más de diez minutos de película o a partir de este viernes te vas a lanzar a las salas de cine sin saber de qué va el rollo, sólo para volver a ver a Ryan Gosling en pantalla grande, aquí va un pequeño resumen para que parezcas todo un entendido del tema:

Blade runner de 1982”:

Nos situamos en los Ángeles, año 2019. Un grupo de científicos muy listos de la llamada Tyrell Corporation crean unos robots con una inteligencia artificial que se les va de las manos, son idénticos a los seres humanos en todos los sentidos, menos en que su inteligencia emocional es casi inexistente y que sólo viven cuatro años. Estos robots, llamados Nexus 6 o “replicantes”, son enviados a otro planeta como medida de seguridad, pero hay seis de ellos que capturan una nave espacial y regresan a la Tierra para hacer justicia y conseguir una esperanza de vida mayor. El líder de esta pandilla se llama Roy Batty.

Entonces si tenemos a, por lo menos, seis replicantes sueltos por ahí liándola parda, ¿quién se encarga de controlarlos? Aquí es donde entra en juego Rick Decard (Harrison Ford), policía de una unidad especial llamada “Blade runners”. Como estos replicantes son tan idénticos a los humanos, se les realiza una única prueba fiable, la llamada “Voight Kampff” que detecta el nivel de empatía del sujeto.

Podríamos decir que Harrison Ford se carga a todos los replicantes y que triunfa el bien sobre el mal, pero hay matices señores, muchos matices. A lo largo de la historia descubrimos que hay otro replicante en la Tierra, Rachel, de la que, como no, se enamora Rick Decard (Harrison Ford). Esto dificulta las cosas y propicia que nuestro héroe comience a preguntarse si de verdad los replicantes son mala gente. El final, pues como podríamos esperar, todos mueren menos Rachel que escapa de la mano de Rick Decard. A grandes rasgos esto es lo que ocurre en la primera parte. Ahora veamos que nos deparará este viernes.

Blade runner de 2017:

Al igual que la primera parte, esta secuela quedaría enmarcada dentro de un género que se conoce con el nombre de neo-noir, una mezcla entre el cine de ciencia ficción y el cine negro. Esto queda muy guay para decirlo entre tus colegas, y ya si sueltas que el nombre de Rick Decard está inspirado en el Rick de Casablanca interpretado por Humphrey Bogart, lo petas.

En fin, vayamos al grano. Año 2049, volvemos a los Ángeles. El cambio climático ha propiciado que el nivel del mar se eleve escandalosamente y la ciudad se conserva gracias a una muralla que la rodea. Reina la pobreza y la enfermedad, los humanos que no pueden dejar la Tierra son abandonados a su suerte y sobreviven gracias a alimentos modificados genéticamente.

Han pasado treinta años desde que nuestro Rick Decard desapareciera del mapa y el oficial K (Ryan Gosling) un Blade Runner del departamento de policía de Los Ángeles dice conocer su paradero.

Si sigues leyendo es porque realmente te interesa el tema, así que para terminar voy a soltar unas cuantas curiosidades de esas de quedar bien.

Como habrás leído por activa y por pasiva en numerosos medios, Blade runner es una adaptación muy muy libre de la novela “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” escrita por Philip K. Dick y que se convirtió en la precursora del maravilloso género llamado “Cyberpunk”.

A lo largo del largometraje se toca mucho la religión y la ética, el momento en el que más te lo plasman quizás sea cuando Roy Batty, el replicante líder, se taladra las palmas de las manos con dos clavos haciendo alusión al propio Jesucristo. Encima te lo muestran con un plano detalle por si no te había quedado claro.

Existe una aplicación para iPhone en la que puedes averiguar si eres replicante o no. La ambientación de la película de 1982 está inspirada en un cuadro de Edward Hopper llamado “Nighthawks” y no tanto en “Metrópolis” de Fritz Lang como se dice.

Existe una réplica de Lego del famoso coche de policía que aparece en la película, el Spinner. Fue un obsequio que la multinacional le hizo a Syd Mead, el diseñador de los coches que aparecen en el film. Ah, ¿y sabéis por qué no recaudó lo suficiente en taquilla el día de su estreno? Porque ese mismo mes Spielberg había estrenado ET y se llevó a una gran parte del público objetivo.


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