Nos hace mucha ilusión poder compartir espacio radiofónico con uno de los directores más mencionados en el programa. Javier Fesser nos hizo emocionarnos con El milagro de Petinto y sentó las bases de un nuevo cine español con Camino. Sin embargo, el motivo de nuestra entrevista tiene que ver con su último estreno. Después de varios años trabajando, por fin ha visto la luz Campeones , una emotiva película que le enseñó una lección: “todos somos preciosamente diferentes”

En Campeones, los protagonistas tienen capacidades especiales y utilizar en baloncesto para luchar día a día contra su discapacidad intelectual. El entrenador escéptico es Javier Gutiérrez, cuyo personaje tendrá que luchar contra los prejuicios adquiridos toda la vida.  tardes, un honor tenerte con nosotros.

En sus películas siempre intenta aprender y probarse a sí mismo: “yo creo que para cualquier proceso creativo es fundamental salir de lo que ya controlas”.  Confiesa que no tenía muy claro como hacer la película pero que quería hacer algo distinto de lo que poder estar orgulloso. 

La verdad, tan difícil de interpretar, se la dio este elenco de actores que en realidad no lo son y que se enfrentaron por primera vez a una cámara y a un rodaje. “Yo no creo que el ingenio del mejor de los guionistas pueda superar lo que realmente supone esta visión de la realidad”.

Destaca la sencillez a la hora de hablar de realidad como fundamental para una película como Campeones. Y coincide con otros invitados en 16 Novenos como Fernando Colomo en que el humor es una herramienta infalible para afrontar cualquier tema: “el humor siempre desde el respeto y el amor por tus personajes. Confío en el humor a ciegas para cambiar muchas cosas y remover conciencias”.

Reconoce que ha aprendido mucho realizando esta película: “tenemos prejuicios y vivimos en una sociedad de titulares. Nos encanta ponerle etiquetas a las cosas”. Respecto a su evolución como director, le siguen obsesionando las historias pero reconoce que se ha dejado encandilar mucho más por los personajes, por su atractivo y con su peso. Ahora utiliza su lenguaje, para darle voz a otros.