La juventud eterna ha llegado a Hollywood. Y no de mano de los bisturís. ¿Os acordáis de Capitán América 3: Guerra Civil, una de las últimas películas de Marvel? Una de las escenas más comentadas  fue una en la que Tony Stark aparecía cuando tenía unos 20 años. Y aquí merece la pena recordar que a Tony Stark le encarna el actor Robert Downey Jr., un hombre que se acerca más a los 50 años largos que a los 20.

Os preguntaréis: ¿cómo lo hicieron? ¿Con un doble de Downey? ¿Con algún extraño conjuro? No, con técnicas de edición de imágenes por ordenador. Éstas han mejorado tanto, que ahora podemos hacer que los actores aparezcan en nuevas películas con la belleza juvenil que tenían cuando empezaron su carrera en el cine. El proceso que se siguió para rejuvenecer a Tony Stark fue el siguiente: primero se grabó la escena, con un Robert Downey cincuentón actuando como si fuese un adolescente gruñón. Luego, se reunió un gran recopilatorio de imágenes de un doble de cara, más joven. Finalmente… se fusionaron ambas.

Parece fácil, pero a eso hay que añadir que no estamos hablando de editar una imagen, como podría suceder con la portada de una revista, sino de 24, los fotogramas que hay en un segundo. Y la escena era bastante larga: unos tres minutos, es decir, unos 4.000 fotogramas. Por si esto no os parece poco, hay que tener a su vez en cuenta la dificultad de que Robert Downey Jr. lleva actuando desde que tenía, efectivamente, unos 20 años, así que la gente sí que podía comparar la imagen que tenían de él de sus primeras películas con la que veían en Guerra Civil. Y que en la escena había primeros planos del artista. Pero claro, en esta película en particular sí que nos teníamos que dar cuenta de que se habían utilizado efectos especiales para rejuvenecer a Downey. Habitualmente, no lo hacemos. Las técnicas de edición de imagen para películas en las que se quita alguna arruga de algún actor o se aumenta el pecho de alguna actriz son mucho más comunes de lo que se cree.

Pero, ¿desde cuando se photoshoppean las películas? Pues os sorprendería saber que desde los años los 90’, más o menos. El diario inglés The Telegraph hizo hace un tiempo un repaso de ello. Por aquel entonces el esfuerzo se concentraba en borrar ojeras, reducir tripas, y cosas por el estilo en videoclips. El estilo estrambótico de las cantantes de la época disimulaba lo pobre que era el software de edición. Pero la cosa evolucionó, y pronto entró de lleno en el cine bajo el nombre eufemístico de beauty work. Al principio se utilizaba para corregir fallos flagrantes de los cuerpos de los actores, para no interrumpir el rodaje por un episodio pasajero de piel estropeada.

Pero, ¿ahora? Ahora hay tantas opciones para editar la imagen de un actor en una película como las hay para editarla en una portada de una revista. Y no sólo se aplica para corregir el aspecto de los actores, o para quitarles años de una manera obvia, como en Guerra Civil o El extraño caso de Benjamin Button. También se utiliza para contrarrestar los efectos de malas operaciones quirúrgicas y para evitar que los actores tengan que hacer acrobacias especialmente peligrosas.

Este bótox tecnológico levanta algunas dudas interesantes. ¿Cuál es el futuro de la industria? ¿Llegará un día en el que podamos prescindir de actores y limitarnos a crear personajes por ordenador?

Los estudios han comenzado a hacer escáneres 3D de sus estrellas jóvenes de cara a prevenir posibles fallos (como una operación estética mal hecha) en sus franquicias. Aunque se espera que la tecnología avance y que sirva para algo más que quitar el acné, enderezar un nariz rota o blanquear los dientes. Quizás un día lleguemos a ver en una película a un actor ya muerto, pero insertado en CGI. O a lo mejor se podrá poner un filtro en las grabaciones en directo de los pases de prensa cinematográficos, como en Instagram. ¿Quién sabe? Pero ahora, la duda más importante que me carcome es: ¿Qué motivo van a tener los intérpretes para machacarse en el gimnasio ahora que se pueden esculpir sus abdominales en post-producción?


Para escuchar el programa en directo, puedes hacerlo todos los Lunes de 18 a 19h a través de Tunein o si estás en Madrid sintonizando la frecuencia 107.5 FM.

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