Creo que el reciente estreno de Alicia a través del espejo (que, por cierto, es de James Bobin, no de Tim Burton) puede haber generado algunas confusiones entre la comunidad cinéfila. ¿De qué se trata, exactamente? ¿De una secuela? ¿De una precuela?

El reverendo Charles Lutwidge Dodgson, más conocido por su pseudónimo, Lewis Carroll, publicó en 1865 la versión definitiva de Las aventuras subterráneas de Alicia, una compleja novela de trasfondo crítico hacia la sociedad y la política británicas de su época plagada de psicología, conceptos matemáticos y juegos lógico-lingüísticos.

Seis años después de este primer libro, finalmente publicado bajo el nombre Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas, salió al mercado una nueva obra llamada A través del espejo y lo que Alicia encontró allí. Aunque este libro no hacía referencia directa a la obra anterior o sus personajes, se entiende como una continuación todavía más elaborada de la novela primigenia.

Hasta aquí, no debería haber habido mayor problema para que todo el mundo supiera que se trata de una dilogía. Entonces, ¿a quién debemos echar la culpa de esta extendidísima idea de que solo existe un libro y además llamado simplemente Alicia en el País de las Maravillas? Pues al mismo causante de casi todos nuestros traumas infantiles y del síndrome del príncipe azul: Walter Elias Disney.

Alicia en el País de las Maravillas ha sido una obra de referencia para múltiples artistas y académicos. Ha inspirado libros, canciones, series de televisión y, por supuesto, adaptaciones cinematográficas. Debido a esta influencia, la idea del salto de la obra a la gran pantalla ha estado presente desde prácticamente los inicios del cine de ficción, con una primera adaptación en 1903 de Cecil M. Hepworth.

Walt Disney también sufrió esta fascinación por la icónica obra. Alicia iba a ser su primer largometraje, pero el estreno en 1933 de la versión de Mankiewicz, con Gary Cooper y Cary Grant, le llevó a sustituirla por la oscarizada Blancanieves. Tras numerosos intentos fallidos, Disney hubo de conformarse con un repertorio de episodios dirigidos por distintos directores hilados mediante un número récord de canciones. Esta película, que es la que conocemos, mezclaba escenas y personajes de ambos libros y nunca fue del todo del agrado de Disney, a pesar de su influencia independiente de las novelas.

Según mis cálculos, la obra ha sido adaptada al cine entre 50 y 60 veces. Entre las versiones más destacadas, cabe mencionar la de 1972 de William Sterling, a la que yo añadiría Dreamchild, conocida en España como La niña de los sueños, que realmente es una ficcionalización de la historia de Alice Liddell, la niña que inspiró el libro.

También merecen constar las adaptaciones en stop-motion realizadas por Dallas Bower en 1949 y Jan Svankmajer en 1988. Y si tras ver esta última pensáis que no puede haber una versión más bizarra, echadle un ojo a estos dos títulos del 76: Alicia en la España de las maravillas y Alicia en el País de las Pornomaravillas. Y sí, es tal y como suena, pero quizá os sorprenda descubrir que, además, es un musical.

Seis años después, mientras Meryl Streep representaba el papel protagonista en el Palace, Vince Collins estrenaba la que yo considero la versión más loca, el corto surrealista Malice in Wonderland, muy en sintonía con la psicotropia de Alice in Acidland, realizada tres años antes.

De igual manera, si en 2010 Burton estrenaba su propia versión del film, ese mismo año salió a la luz Alice in Murderland, un mediocre cuento de terror con probable inspiración del videojuego American McGee’s Alice.

En este punto, quizá la pregunta sea: ¿cuál es la mejor adaptación al cine de esta obra? Yo lo tengo bastante claro: una joyita del 99 del director Nick Willing, quien diez años después contaría con Tim Curry y Kathy Bates para una miniserie llamada Alice. En la película del 99, una exquisita reimaginación de las novelas, el elenco no es menor: Robbie Coltrane, Whoopi Goldberg, Ben Kingsley, Christopher Lloyd… Casi nada.

No puedo dejar de pasar la ocasión de mencionar Phantasmagoria, la esperada ¿adaptación? anunciada por Marilyn Manson en 2006, un proyecto del que no se ha vuelto a saber nada. Os dejo con un corte de la webserie amateur Algo pasa con Manson, realizada al estilo de Muchachada Nui cuando aún estaba en la ESO David Suárez, actualmente conocido por ser el creador de Vincent Finch y Famosos y una vieja.


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