El cineasta y guionista Manuel Martín Cuenca vuelve a la carga después de sorprendernos con Caníbal. En este caso, nos presenta El autor, un viaje hacia los orígenes del proceso  creativo.

Álvaro  quiere  ser  escritor,  acomplejado por su incapacidad para conseguir escritos de calidad, solo tiene un sueño: escribir una gran novela. Un día descubre que la ficción se escribe con la realidad y comienza a manipular a sus vecinos y amistades para crear una historia.

Con un reparto  de lujo como Javier Gutiérrez, María león o Antonio de la Torre es una historia sobre el propio proceso de creación. El cineasta reconoce que siempre hay algo personal cuando se habla de estos temas: “el motor de la película fue reírme de mí mismo y por extensión de los que nos dedicamos a esto”.

Una historia  basada en la novela El móvil, de Javier Cercas, con el que el director tuvo una reunión previa antes de iniciar el rodaje. “Me hizo mucha gracia ese punto irónico en el personaje”. Afirma que cuando habló con el escritor, se centraron en la pulsión que dirige al personaje de la historia, interpretado por Javier Gutiérrez. “Lo importante era mantener la ambigüedad sobre lo que escribe”. 

EL AUTOR - 1913 ©JulioVergne - Javier Gutiérrez_preview

Un punto destacable de la película es la banda sonora. Ha sido compuesta por José Luis Perales junto a su hijo. Martín Cuenca nos explica como llegó el cantante al proyecto. Durante la producción descubrió que la autoría de la letra de “Se me enamora el alma” de Isabel Pantoja, la que cuenta que le vino a la mente durante el proceso de creación, está compuesta por José Luis Perales. Fue la señal que le llevó a contactar con él y aunque costó que aceptase el reto porque no se veía capaz, el resultado es ideal.

Considera que es sano aportar el sentido del humor a una realidad compartida con todos los que de alguna manera se dedican a “crear”. Sin embargo, no cree que exista el talento, sino la pasión por hacer las cosas. Está convencido porque considera que no se puede medir el talento: “existe el hacer, el crear. Y esa pulsión para seguir haciéndolo es la que te mantiene erguido”.  Además, nos aporta un gran consejo: “No pienses en el talento. Haz cosas”.