¡Schalom! Aunque para muchos la celebración de  Hanukkah pueda parecer la versión judía de nuestra navidad, lo cierto es que se parece, pero no lo es. Lo mismo pasa con el cine judío, que guarda muchas curiosidades ocultas.

Como si se tratase de nuestro propio Bar mitswa, le dedicamos un espacio a todas esas curiosidades sobre el Judaísmo en el cine. Es un hecho: los judíos dominan Hollywood. Casi la totalidad de las grandes productoras cinematográficas en Estados Unidos son de origen judío o están en manos de judíos. La Warner Bross, dirigida por Barry Meyer, la 20th Century Fox, por Gordon T Stulberg, la Metro-Golden- Mayer por Frank Rosenfelt y Daniel Melnick, Columbia Pictures, Universal Pictures, Paramount Pictures. Y también, irónicamente, el imperio Disney, de cuyo fundador todos sabemos los rumores que corrían acerca de su antisemitismo. Si el tito Walt se levantara de la tumba vería que los dos últimos presidentes de su empresa, Michael Eisner y Robert Iger, son, adivinad, judíos.

También hay que recordar que las tres grandes cadenas de televisión de EEUU están en manos judías. La CBS de William Paley, la NBC de los hermanos David y Robert Sarnoff y ABC, de Leonhard Golden sohn.

Curiosamente, la producción de cine pornográfico también ha pasado por manos judías, como el productor Joe Levine, que cooperó con productores soviéticos en por ejemplo, la medio-erótica Sunflower, rodada en la URSS con Sophia Loren y Marcello Mastroianni, donde se alaba la maquinaria de guerra soviética.

Y los directores tampoco se quedan cortos, todos sabemos que tanto Woody Allen como Spielberg son judíos, pero también tenemos a Polanski (quién lo diría), los hermanos Coen, Jim Abrahams, o los ya fallecidos Sydney Pollack, Billy Wilder, Fritz Lang, y Otto Preminger.

¿Y actores? Aquí igual flipamos un poco más, aparte del mítico Gary Grant, tenemos a Wynona Ryder, Sarah Jessica Parker, Sean Penn, Natalie Portman (cuyo nombre original es Natalie Hershlag), Jerry Lewis, Harrison Ford, Robert Downey Jr., Dustin Hoffman, Scarlett Johansson, Sylvester Stallone, Ben Stiller, Ben Kingsley, Sacha Baron Cohen, y también lo era nuestro apuesto Paul Newman.

Después de esta lista negra que haría revolverse en la tumba al mismísimo Hitler, ( y que conste que no tenemos nada en contra de los judíos, pero no deja de ser impactante la cantidad de famosos que lo son) vamos a hablar de curiosidades sobre películas de temática judía.

En la película La Lista de Schindler, para los rezagados que todavía no la hayan visto, el director Steven Spielberg no consiguió el permiso para filmar dentro de Auschwitz, así que las secuencias del campo de exterminio fueron rodadas justo al lado, en un escenario construido como una copia exacta del emplazamiento real. Al final de la película se ve un plano de la tumba de Schindler, en el Cementerio de los Hombres Justos. Sobre esa tumba, siguiendo una costumbre judía, varias personas van apareciendo en escena dejando una piedra como señal de agradecimiento eterno. Dichas personas son los verdaderos judíos a los que Oskar Schindler salvó la vida y algunos de los descendientes de los ya fallecidos.

En el caso de La vida es bella, peliculón donde los haya, el propio Papa Juan Pablo II solicitó un pase privado para verla. Aquí, el número en el uniforme del campo de concentración que usa Benigni es el mismo número que tiene en el uniforme Charles Chaplin en El Gran Dictador.

Otra historia gloriosa donde las haya la protagoniza Vittorio de Sica que junto con su productor consiguió salvar a cientos de judíos mientras rodaba La puerta del cielo. ¿Y quién era el productor? Nada más ni nada menos que el propio Papa Pío XII. El rodaje de la película se realizó con judíos auténticos que permanecieron refugiados en la iglesia de San Pablo. Sin que se notara mucho, De Sica logró alargar el rodaje el tiempo necesario hasta que el 4 de junio de 1944 los aliados liberaron Roma.

Por no hablar de la manipulación antisemita que sacamos muchas veces de series y películas, ¿creéis que esas sospechas radican en que hay realmente señales y mensajes ocultos o son una simple invención para dar morbo al asunto? Por ejemplo: se dice que los míticos Pitufos resaltan el racismo y el antisemitismo. El mito habla de que los gorros blancos que llevan simulan a los miembros de Ku Klux Klan, y que el villano, Gargamel, un anciano avaro, de nariz puntiaguda y pelo negro (muy similar a la forma en la que los antisemitas representaban a los judíos), tenía un gato llamado Azrael, cuyo nombre representa el Ángel de la Muerte en la religión judía.


Y para cerrar, una recomendación de películas de temática judía evitando, por supuesto, las típicas y trilladas sobre el Holocausto.

Fill the Void (Lemale et ha’halal), dirigida por la directora Rama Burshtein, quien a través de su guion quiso mostrar las costumbres de los llamados judíos jasídicos. Narra la historia de una familia que atraviesa un situación bastante complicada, la mayor de sus hijas fallece después de dar a luz a su primogénito y la hija menos es obligaba a casarse con el marido viudo por el bien del bebé.

El hijo del otro, dirigida por Lorraine Lévy y ganadora en el Festival de Tokyo del premio a Mejor película y Mejor director, trata sobre dos familias, una Palestina y otra francesa-judía que viven en Tel Aviv. Ambas descubren que uno de sus hijos fue cambiado en el hospital el día de su nacimiento.

En The Believer, Ryan Gosling interpreta a un joven judío que repudia su religión y decide convertirse en partidario de la ideología fascista. Su novia antisemita descubre el secreto y comienza a interesarse por el judaísmo, las creencias de ambos comienzan a quebrantarse.

Y aunque esta sí tiene que ver con el Holocausto Nazi,  es totalmente necesario mencionar este documental para cerrar. Se trata de Shoa, del director Claude Lanzmann. En él, plasma testimonios en primera persona de víctimas y verdugos que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial. Los detalles y emociones sobre el Holocausto son infinitos, y normal, porque el documental tiene una duración de 10 horas. Aun así, la propia filósofa Simone de Beauvoir dijo sobre este trabajo, “nunca hubiera imaginado tal combinación de belleza y horror, una obra maestra pura”.


Para escuchar el programa en directo, puedes hacerlo todos los Lunes de 18 a 19h a través de Tunein o si estás en Madrid sintonizando la frecuencia 107.5 FM.